Andalucía, 19 años después

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La presencia de dos consejeras (Concepción Gutiérrez y Carmen Hermosín) en el primer equipo de Chaves se consideró un hito. En el actual hay siete y cuando se nombró, hace ahora un año, no fue noticia. La apuesta por las mujeres en cargos de gobierno ha sido una seña de identidad de Chaves, pero que ha ido en paralelo a la consolidación de la presencia femenina, primero, en el mercado de trabajo y, después, en puestos de responsabilidad en todos los ámbitos. Es uno de los cambios más significativos de los últimos 19 años que destacan los expertos consultados, igual que el desarrollo en las infraestructuras, la mejora del sistema sanitario público o el impulso de industrias de alto contenido tecnológico.

La Andalucía que recibió a Chaves es muy distinta de la que le despide. Muchos cambios se aprecian a simple vista. "Entrar en Andalucía, por mar, aire, ferrocarril o carreteras es observar que no se llega a un territorio cargado de pobreza, explotación y dependencia, sino a pueblos renovados, donde además de haber construido casas unifamiliares de última generación, se han levantado edificios públicos como polideportivos, teatros, piscinas cubiertas, que llegan a competir con las infraestructuras de las capitales de provincia", advierte Susana Corzo, decana de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad de Granada.

Esos enjambres de viviendas unifamiliares que se han extendido como una plaga en los últimos años tienen en el fondo su lectura positiva: "Son el símbolo por excelencia del desarrollo económico de las grandes ciudades españolas", apunta Corzo. Y ahí está el gran logro de Andalucía en las dos últimas décadas. "Ya no somos diferentes", afirma el director del Institutos de Estudios Sociales de Andalucía (IESA), Manuel Pérez Yruela. "Ahora tenemos los mismos problemas que los demás".

La constatación de que compartimos prisas, atascos y listas de espera con los vecinos del resto de países desarrollados es también, según Corzo, una prueba del cambio. Pero estos males significan, además, que "disfrutamos de las ventajas del desarrollo del estado del bienestar cuando se gestiona de forma eficaz". Con todo, en opinión de la decana de Ciencias Políticas de Granada, la mayor transformación de Andalucía está en "la forma en que se conciben a sí mismos los andaluces" y en "cómo están siendo percibidos desde fuera cuando innovan en campos como la biomédica, las energías renovables o la agricultura ecológica".

Para el catedrático de Hacienda Pública de la Universidad de Málaga José Sánchez Maldonado, el escenario construido en Andalucía en los últimos 20 años se sustenta en cuatro patas: el esfuerzo de los andaluces, la capacidad de autogobierno, las ayudas de la UE y la concertación social. El primer acuerdo alcanzado en 1994 entre la Junta, los sindicatos y los empresarios es, en opinión de este catedrático, "un gran activo de la presidencia de Chaves".

Sánchez Maldonado recuerda que en los últimos 19 años se han producido hechos ajenos a la Junta que han sido decisivos en el desarrollo andaluz, como el mercado único y las ayudas europeas. Con todo, existía el peligro de no saber gestionar bien las oportunidades. "No todo se debe a Chaves, pero si tuviéramos que valorar su gestión por cualquiera de los parámetros tendríamos que decir que es un periodo irrepetible. Ojalá volviéramos a tener otro periodo igual en

próximos 10 ó 15 años".

La pregunta ahora es: si se baja la guardia, ¿puede Andalucía volver a descolgarse? Ahí los expertos discrepan. Sánchez Maldonado cree que "volver a bajar de escalón es muy difícil". Por su parte, Pérez Yruela advierte de que "las conquistas sociales son reversibles", y pone como ejemplo el deterioro de la sanidad pública en algunas comunidades.

Tampoco se puede caer en el error de pensar que todo está hecho. "Hay muchas cosas que mejorar, como cortar con la dependencia económica de la construcción y el turismo", afirma el director del IESA. Son problemas derivados del desarrollo a los que ahora hay que buscar solución. Pero quedan también viejas heridas que no han cerrado en la etapa que ahora acaba. Mientras que titulares como el de las dos consejeras suenan obsoletos, en los días previos a la primera investidura de Chaves los periódicos se hacían eco de que había inmigrantes hacinados en pisos de Granada o que los comerciantes del barrio almeriense de El Puche se quejaban de inseguridad. Ninguno de los dos hubiera extrañado en el periódico de hoy.

REYES RINCÓN – Sevilla – 12/04/2009