DOCUMENTO OBSERVATORIO CIUDAD DE MÁLAGA

26/12/2017

Málaga, que en los últimos 30 años ha aprendido a adaptarse al curso de los tiempos, constituyéndose en un referente nacional que forma ingenieros, imparte talleres gratuitos de Filosofía y opta a proponerse como sede para la Agencia Europea del Medicamento, sin embargo hace oídos sordos a las recomendaciones del Parlamento Europeo en materia medio-ambiental que en su informe de 2012 se propone prohibir gradualmente los vertederos de residuos y eliminar antes de 2020 la incineración de materiales reciclables. Su fábrica de cementos, sita en plena área metropolitana de Málaga, a menos de 800 metros de áreas pobladas, a apenas 15 metros de una de sus playas naturales más hermosas, dentro de uno de los asentamientos neolíticos que han dejado testimonios artísticos más antiguos, conocido como “Arte Sureño” del que se ha ocupado National GeographicR recientemente y con mayor proyección antropológica en el momento actual, hace oídos sordos a los reglamentos, recomendaciones de organismos internacionales y resoluciones judiciales:
Oídos sordos al Reglamento de Actividades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas que ya en 1961 prohibía la instalación de fábricas insalubres o peligrosas en el entorno de los 2000 metros de núcleos urbanos.
Oídos sordos a la vigente Ley 34/2007, de calidad del aire y protección de la atmósfera, que establece unos controles rigurosos de las emisiones, correspondiendo la vigilancia y medición de las emisiones contaminantes a las administraciones. Y sin embargo éstas disponen sólo de información parcial de las emisiones que emite y no existen en el momento actual mediciones de la calidad del aire en las proximidades de la fábrica pese a corresponder a áreas densamente pobladas. De este modo, los ciudadanos de una de las áreas más pobladas de la ciudad, que corresponden a las inmediaciones de su fábrica de cementos, ni siquiera tienen conocimiento de la calidad del aire que respiran, desoyendo las recomendaciones de la OMS de 2006 relativas a la calidad del aire que respiramos al que debiéramos tener derecho todos los ciudadanos (https://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&ved=0ahUKEwi-773RsqfYAhULlxQKHSNAC7EQFggoMAA&url=http%3A%2F%2Fwhqlibdoc.who.int%2Fhq%2F2006%2FWHO_SDE_PHE_OEH_06.02_spa.pdf%3Fua%3D1&usg=AOvVaw315YxkRmQosJNc75qydYB1). Y sin cuyo seguimiento no arriesgamos a tener más probabilidades de morir de cáncer por el sólo hecho de vivir en el entorno de los 5 kms alrededor de la fábrica. Hoy convertida en co-incineradora. Y como botón de muestra, ver los trabajos publicados en Chemoshere (2015;128;103-110) y en Environment International (2013:51:33-44) para conocer los riesgos en lo que a cáncer se refiere de vivir en las proximidades de una fábrica de estas características.

Oídos sordos a las resoluciones judiciales, cuyo TSJ de Andalucía declaró en 2012 expresamente la nulidad radical de la licencia de obras concedida para la ampliación de la Fábrica que comenzó en 2003 y declaró ilegal la torre de incineración de 114 metros y en 2014 un Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Málaga declaró ilegal la Autorización Ambiental de 2007 y calificó de ‘verdadero acto de fe’ la decisión del delegado de medio ambiente del momento de no considerar que fuera necesario hacer un estudio de impacto ambiental para otorgar esa autorización
Es por esto, que decepcionados y hartos de la actitud de la Dirección de la Fábrica, de los responsables que debieran velar por la salud de los ciudadanos, controlar y obligar a cumplir las resoluciones que garantizan los estándares recomendados, varios grupos de ciudadanos nos hemos constituido en Plataforma “Aire Limpio para Málaga” que agrupa a numerosos colectivos civiles de la ciudad de Málaga, con la que dar voz a una reivindicación venida de lejos:
conocer la calidad de aire que respiramos mediante la instalación de medidores homologados en lugares estratégicos, próximos a la cementera/horno incinerador, con información disponible a la ciudadanía. Y que si no se alcanzaran los estándares recomendados, se tomaran las medidas oportunas.
Cumplimiento de las sentencias, algunas firmes, que limiten la capacidad de emitir tóxicos a la atmósfera.
Implicar a las autoridades europeas, ya se ha hecho eco el parlamento europeo, para que presione a las autoridades españolas y los actuales ostentadores del poder económico, con el fin de que se cumpla lo que dictaminan los tribunales y las recomendaciones de la OMS entre otros organismos.

Nos asisten las razones y el objetivo que perseguimos es de índole fundamental para el bienestar de nuestra sociedad, de nuestra ciudad. Frente a la demagogia y la tiranía del poder que asiste a los propietarios y gestores de la fábrica y los poderes que los sustentan, no cejaremos en luchar hasta conseguir nuestros objetivos