El colegio Sagrada Familia se funde con el barrio de El Palo

11/04/2019

El colegio Sagrada Familia está íntimamente ligado al barrio de El Palo. Aquí, cuando todavía había casitas, cuevas y chamizos llegó el padre Antonio Ciganda, un joven jesuita destinado al colegio de San Estanislao que, al ver la pobreza e incultura del barrio, decidió abrir una escuela dedicada a estos niños. El Grupo Escolar Nuestra Señora del Carmen comenzó a funcionar en El Palo el 1 de mayo de 1938.

Más tarde, al abrirse a la Formación Profesional se denominó Instituto Católico de Estudios Técnicos (de ahí la denominación ICET). En sus 30 primeros años fue dirigida por la Compañía de Jesús, como obra propia de la misma. En el verano de 1968 el provincial de los jesuitas andaluces encargó de su dirección a las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia, SAFA, y en mayo de 1983 cedió su propiedad con todos sus bienes a la misma, siendo hoy una escuela integrada en esta institución, con el nombre de SAFA -ICET.

El colectivo Stroke Art, formado por graduados en Bellas Artes, está realizando desde el pasado 18 de marzo una intervención en la escuela, con la que se trata de destacar la relación del centro con el barrio en el que se sitúa. El proyecto consiste en la realización de una serie de intervenciones artísticas en la parte exterior del centro, reflejando la identidad cultural y social de El Palo.

El portavoz del colectivo, Jonatan Sánchez, explica que se han realizado dos intervenciones diferentes. La primera consiste en dibujar en la fachada «elementos representativos del barrio, como la cultura de la pesca y la mar. Todo ello, junto con la esencia del centro educativo y la frase de la congregación jesuita ‘En todo amar y servir’».

Distintas imágenes de la intervención realizada en las fachadas en las pasadas semanas. / SUR La segunda intervención se localiza en la parte inferior de la fachada trasera, concretamente en la tapia que define el límite norte del centro educativo. Esta intervención está siendo realizada por las alumnas y alumnos, profesorado y vecinas y vecinos del barrio.

Una vez a la semana durante dos meses han asistido a los talleres para elaborar unas plantillas, a partir de una serie de imágenes y fotografías recopiladas por los participantes, en base a cinco temáticas que responden a cuestiones sobre qué significa para ellos el colegio y el barrio: educación, la vida de barrio, la pesca, la religión y la apertura del centro educativo. Seguidamente, han creado una composición utilizando una red de pesca que recoge y cose, a modo de hilo conductor, el imaginario de identidades culturales y sociales de El Palo. «De aquí nace el nombre del proyecto, ‘La red que nos une’, ya que el centro, a lo largo de su historia, ha sido un punto de unión entre las vecinas y vecinos del barrio de El Palo», asegura Jonatan Sánchez.

El proyecto artístico ha contado con el patrocinio de Fundación Málaga y el Ayuntamiento de Málaga, por medio del programa Málaga más Bella del Área de Derechos sociales y Participación ciudadana y el distrito Este, donde se localiza El Palo. Además, han tenido la colaboración de Copicentro y Empresa Malagueña de Transportes (EMT).