El poder de un metal preciado

El poder de un metal preciado que transforma en flamenco casi cualquier cosa que pase por él. Es lo que puede ocurrir, por ejemplo, con las bamberas, compuestas por David Lagos, las granaínas o los fandangos de Huelva, estilos no habituales y con los que Jesús Méndez se exige para ampliar su caudal expresivo. También lo hace en otros que le son más afines, buscando formas propias a través del estudio de los antiguos maestros. Brilla así, con letras del crítico Manuel Bohórquez, en el martinete y en la toná, de resonancias trianeras, y en la soleá, de Cádiz. En la seguiriya, suena añejo bajo el amparo de Mojama con cierre por Los Puertos. Fundamental, el concurso de las guitarras: Manuel Parrilla, Diego del Morao, Antonio Rey, Dani de Morón y Manuel Valencia.