El TSJA ordena a la Junta iniciar la protección de Astilleros Nereo

12/04/2019

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha ordenado en una sentencia a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía que comience la incoación del procedimiento para revisar y actualizar la figura de protección que ampara la carpintería de ribera de la playa de Pedregalejo, y que en la actualidad no incluye los Astilleros Nereo, el único sitio de Pedregalejo donde se lleva a cabo esta actividad ahora.

Desde 2008, la carpintería de ribera en la playa de Pedregalejo está inscrita en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz por tratarse de una actividad de interés etnológico. La sentencia, con fecha 11 de marzo, responde así al recurso contencioso- administrativo presentado por Astilleros Nereo en 2016, tras la desestimación que la Junta hizo un año antes a su petición para modificar la protección de los astilleros.

El TSJA considera de «indudable relevancia» que haya sido la propia administración autonómica, a través del Servicio de Protección del Patrimonio Histórico, la que en un informe del 16 de abril de 2012 resaltara que la protección de la carpintería de ribera no contemplaba «ningún ámbito o espacio material de desarrollo de las mismas», por lo que consideraba conveniente revisar y actualizar esta protección. «Vulneración de la igualdad» En este sentido, Astilleros Nereo llamó la atención sobre lo que consideraba una «clara vulneración del principio de igualdad», dado que la Junta de Andalucía sí delimitó el espacio de los astilleros de Coria del Río (Sevilla) cuando en 2003 inscribió en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz la carpintería de ribera de la zona, que incluyó la pormenorizada descripción de los talleres y del embarcadero para botar los barcos en el pueblo sevillano.

Por otro lado, la sentencia también precisa que no se ordena a la Junta tomar «una decisión concreta», sino que inicie el procedimiento para revisar y actualizar la inscripción y figura de carpintería de ribera, «sin perjuicio del resultado a que se llegue en la tramitación de este expediente». En cualquier caso, la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía establece que la incoación del procedimiento conlleva la «anotación preventiva» del bien en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, una protección cautelar que hasta que se resuelva supondrá un nuevo palo en la rueda para el plan de reforma de los Baños del Carmen, que hasta la fecha contempla el derribo de Nereo para dejar espacio a un paseo marítimo.

Satisfacción en los Astilleros Alfonso Sánchez-Guitard, responsable de Astilleros Nereo, confesó ayer estar «muy alegre y esperanzado con la Justicia» después de esta sentencia, dado que, subrayó, se trata del único espacio de Pedregalejo donde se realiza la actividad protegida por la Junta, tras el fallecimiento del carpintero Julián Almoguera, que trabajaba en otro punto de la playa. Sánchez-Guitard recordó que la protección que la administración autonómica dio en 2003 a los astilleros de Coria del Río «fue algo innovador en España que luego siguieron en otros sitios como en Cataluña, Galicia, Murcia o Canarias». Por este motivo, subrayó la incongruencia de que la protección de la carpintería de ribera en Málaga no incluyera los Astilleros Nereo, algo que achacó al interés de la Demarcación de Costas por rescatar la concesión y llevar a cabo el proyecto de reforma del Balneario.

El responsable de Nereo quiso agradecer en especial la labor de defensa de estos talleres de Esther Fernández de la Paz, profesora titular de Antropología de la Universidad de Sevilla, y confió en que la Junta no recurra la sentencia, después de quedar acreditado que fue la propia administración autonómica la que en 2012 pidió revisar la figura de protección. «Es evidente que lo que resulta incompatible con el astillero es el proyecto de reforma del Balneario y no al revés. La Junta debe poner orden en los Baños del Carmen y ser respetuosa con la Ley de Costas, el patrimonio histórico, el paisaje y el medio natural», concluyó.