La guerra del espeto se libra en El Palo con sardinas a dos euros

30/06/2018

Es el producto estrella del verano en los chiringuitos del litoral malagueño, el ‘top’ en todas las mesas y el más denostado a nivel de precios. El espeto de sardinas ha comenzado ya a librar su particular batalla a la baja en la zona oriental de la capital. Un plato que cuesta de media entre 5 y 6 euros de media se rebaja hasta los dos euros en numerosos negocios de El Palo por su capacidad para ejercer como efecto llamada. Haciendo un repaso por toda la geografía provincial, mientras más al Este, más barato: desde los 10 ú 11 euros a los que se llegan a cotizar en Marbella o Estepona hasta los apenas dos de los negocios más tradicionales.

Esta particular batalla de precios libra su batalla más encarnizada a pie de arena, sobre todo en la playa de El Dedo, la última urbanizada de la capital. Allí, negocios como el Sherif Playa o Antonio los promocionan en enormes pizarras para llamar la atención de residentes y turistas. Paquito Medina, del restaurante Antonio, explica que al tenerlos a ese precio apenas les genera ganancia pero sí les ayuda a tener las mesas siempre ocupadas. «Todos los clientes quieren alguno, por lo que es una buena promoción», sostiene.

Algo parecido opina Iván Márquez, de Sherif Playa, quien explica que esta guerra a la inversa comenzó hace un par de años cuando un negocio reventó los precios al ofrecerlos a un euro y el resto le siguieron al juego. «Han subido algo, pero se han mantenido muy bajos en comparación con el resto del litoral», sostiene. Él también es consciente de su efecto tirón porque más del 90% de las mesas empiezan o terminan con él. «Si alguien no los pide hasta lo comentamos con sorpresa», dice.

Las sardinas proceden mayoritariamente de la zona de Levante por la escasez en Málaga

La capacidad para rebajar al máximo los precios encierra algo de ‘trampa’ para el resto de empresarios de la zona. Explican que muchos de ellos los compran cuando están más baratos y los congelan, e incluso los adquieren procedentes de Italia e incluso Croacia. «Es un producto que varía mucho su precio en el mercado, por lo que si lo quieres trabajar siempre fresco y de buena calidad no puedes entrar en esa batalla», exponen.

Durante todo el año

Afortunadamente –dicen– ya no se producen los problemas de abastecimiento de antaño y se pueden encontrar sardinas en cualquier mes, tenga ‘r’ o no. Como las costas de Málaga no pueden abastecer a toda la demanda, muchas cajas vienen de la zona de Castellón y del Levante, «una costa en donde el pescado es muy similar de calidad».

Los pescaderos de esta costa aseguran que trabajar con este tipo de pescado es complicado porque nunca se sabe a qué precio va a estar ya que varía en función de los barcos que salgan y de la fecha del año. «Cuando llegan días clave como la Noche de San Juan o la Feria se aprovechan para hacer negocio y nos suben el precio a la caja».

Los mayoristas vende ‘los corchos’ de seis kilos por un precio que oscila entre los 12 y los 25 euros más IVA, por lo que un kilo de producto puede costar hasta cerca de cinco euros en Mercamálaga. «A eso hay que añadirle el coste del personal, el agua, la luz… verdaderamente no compensa ponerlos a sólo dos euros», sostienen.

El presidente de la Asociación de Mayoristas de Pescados de Mercamálaga, Luis Miguel Roldán, explica que actualmente hay una demanda muy alta pero poca cantidad de producto, por lo que el precio es elevado. Aunque no sabe explicar los motivos de la escasez de sardinas, considera que se debe sobre todo a los caladeros y explica que las pocas que están entrando ahora vienen del Levante español. «No tiene nada que ver con las medusas ni nada de eso», expone.

Sobre el precio dice que actualmente se venden a unos tres euros el kilo más IVA aunque suele fluctuar mucho y sube cuando se aproximan los fines de semana, ya que es cuando hay una mayor demanda por parte de los chiringuitos. «Está claro que la sardina es el producto más demandado del verano y el que más se vende en estas fechas».

Aunque sin llegar a haber desabastecimiento, esta escasez de productos también se refleja en los mercados municipales. Durante la pasada semana apenas un par de puestos del Mercado Central han tenido que forma continuada sardinas y las han ofrecido a un precio superior a los cinco euros. Salvador Gallardo, pescadero de La Merced, explica que el problema es que ahora no hay sardinas del litoral, ya que los pescadores se están desplazando hasta aguas de Almería por temor a las medusas. Pero añade:«Las sardinas están ahora en su mejor momento; en su punto justo», sentencia