Málaga, una ciudad insostenible entre su cementera y sus arboricidios

21/03/2018

Parques y árboles

MÁLAGA adquiere en este punto una nota muy baja, pues es una ciudad famosa por lo poco que su ayuntamiento respeta a los árboles. Como ejemplo, recientemente han arrasado con todos los árboles de una zona de la calle Plutarco. El ayuntamiento tala y poda los árboles indiscriminadamente a pesar de las quejas de los vecinos, planta especies exóticas y no promueve que sus parques sean ecológicos. Tampoco hay zonas para flora salvaje, la cual es aniquilada con cortadoras de gasoil. Por otra parte, ajenos al ayuntamiento proliferan algunos huertos urbanos con bastante éxito, como El Caminito. También hay que resaltar la propuesta de crear un «Bosque Urbano» en los terrenos que fueron de Repsol, pero el ayuntamiento prefiere construir, a pesar de las miles de firmas que avalan ese proyecto verde.

RESPECTO a los carriles bici hay que decir que en Málaga están exageradamente mal trazados, destrozados, mal señalizados y mal conectados. Por tanto, muchos ciclistas habituales prefieren ir con los coches. Pintar un trozo de acera no es hacer un carril bici. El carril bici debe quitar espacio a los coches, no a los peatones y estar bien separado de ambos, para evitar accidentes. Para hacer un mal carril bici, es mejor no hacer nada.


A su favor, podemos decir que la ciudad cuenta con un sistema de alquiler de bicicletas que funciona bastante bien y basta con tener la tarjeta de transportes de la EMT (los primeros 30 minutos de uso son gratis).

POR otra parte, los contenedores de reciclaje están repartidos de forma aleatoria. En cada punto deberían estar los tres contenedores (azul, amarillo y verde), pero no es así. Y en ciertos sitios (por ejemplo, en las zonas donde abundan restaurantes) debería haber varios del mismo color para evitar que se llenen. Si un contenedor se llena, lo que se deja fuera lo suelen recoger los basureros y no se recicla. Y si llamas para que pongan un contenedor en algún sitio, no suelen hacer caso, incluso aunque esté justificado. Por ejemplo, en sitios donde se reúnen los jóvenes, no ponen contenedores si no hay viviendas cercanas, aunque las botellas se amontonen por el suelo o desborden las papeleras

CONTAMINACIÓN: Málaga tiene demasiados focos contaminantes, pero vamos a citar tres de ellos. El primero, sin lugar a dudas es la cementera de La Araña que hace que Málaga sea la capital de provincia más contaminante de toda Andalucía. En segundo lugar, la central eléctrica en Campanillas propiedad de Endesa, que es la empresa más contaminante de Andalucía y de España. En tercer lugar, las depuradoras de aguas residuales que, al menos cuando llueve, no dan abasto y sueltan al mar aguas fecales sin depurar. Mención a parte merece el problema de las cosas que no se deben tirar al váter: una reciente campaña informativa enseñaba a los malagueños a no tirar al váter las toallitas húmedas pero nada se decía de bastoncillos de los oídos o aceites. También los vecinos se quejan del ruido en la calle, tanto del tráfico como en las zonas de ocio. El ruido tiene varias soluciones efectivas, pero hay que aplicarlas y la principal es educar y concienciar.


SALUD: En Málaga hay muchos gimnasios, pero no hay (que sepamos) actividades de gimnasia en grupo para todas las edades en sitios públicos. En Málaga se fuma en la calle aunque llegue el humo a la gente cercana. Sabemos que hay edificios con amianto, pero aún no hay una lista oficial ni planes para eliminar ese peligroso material. Por otra parte, los hospitales de Málaga son referente nacional en muchos casos, aunque a veces se colapsan. En muchos lugares de la ciudad hay columpios para niños y aparatos de gimnasia para adultos, y la ciudad cuenta con buenos paseos marítimos para pasear o patinar.

8. Respeto por la herencia cultural y natural

MÁLAGA sigue teniendo muchos bares y restaurantes «de toda la vida», pero cada vez más proliferan los bares y restaurantes de comida rápida que despilfarran envases de un solo uso. La gente aprecia poco la comida local y de temporada, por lo que los restaurantes rara vez lo publicitan. Por otra parte, las playas de Málaga son, posiblemente, las peores de toda Andalucía: agua bastante sucia, arena que es más tierra que arena, gente que «olvida» sus desechos en cualquier lugar… Hace no muchos años, la gente cogía coquinas en la playa de la Misericordia. Ahora es imposible y eso dice mucho de lo que estamos haciendo. La desembocadura del Guadalhorce está protegida en Málaga, y es uno de los lugares de Naturaleza más apasionantes de la provincia. Pero muy cerca de allí, ahora quieren destrozar Arraijanal si los malagueños no lo impiden, un reducto de costa natural que aún se mantiene sin cemento. Si Arraijanal no se conserva, los malagueños deberían pensar cuáles son los intereses de su alcalde.