«¡Maricón!»

 

“¡Maricón!”

          ”,  De nuevo la extrema derecha vuelve a sacar en público sus más preciados piropos para con “lo diferente”, “lo descarriado”, “lo desviado lo que no es “orden y disciplina”, lo que no va conforme a la “ley natural” que intuyeran los presocráticos y que el judeocristianismo y Tomás de Aquino, con la inestimable aportación de Platón y de Aristóteles, colocaran en la mente de Dios. El pensamiento dogmático olvida con mucha facilidad lo alternativo, la perspectiva, la riqueza que para la vida supone lo diferente, lo otro lo que no es uniforme. La extrema derecha no se entera o niega  la escala cromática; la existencia de matices, la pluralidad, la exuberancia, la libertad. Olvida sobre todo la libertad humana.

            En cualquier caso se contradicen los que van de creyentes y abominan de la homosexualidad. La razón es simple: Dios como fabricante, sería el autor de la misma como lo es el alfarero de los posibles “defectos” de su jarrón o vasija, por lo tanto, el responsable directo de la misma y hagan lo que hagan los concilios y digan lo que digan los  promotores de estas ideologías religiosas es muy difícil deshacer ese axioma lógico-matemático-axiológico. Pero dejémonos de tonterías y de adscribir a ningún Dios o dioses bobadas similares: la libertad es lo que les duele de la grandeza humana; la libre decisión en coherencia con las inclinaciones de cada cual; eso es lo que molesta. Porque, según parece, para ellos el mundo está ordenado con una simpleza proverbial y es heterosexual, cómo no,  y con una predominancia adánica, por supuesto. Eva  y sus hijas no tienen nada que hacer. La extrema derecha adora la línea recta, el falo erecto; es deudora de un pensamiento gonádico, testicular. Son los cojones, y no la materia gris, lo que debe predominar. La extrema derecha sitúa la inteligencia en los órganos de reproducción de los seres humanos.

            “¡Maricón!” llamaron, recientemente, a una persona  que abrazó esta opción sexual sin tapujos y haciendo pleno uso de la libertad que confiere la pobre democracia representativa que nos rodea . Luego intentaron pasar a la acción; que en la extrema derecha equivale a violencia física…lo de siempre. Si no estás conmigo y no tienes mis tendencias estás contra mi y eres un desviado o desviada, un maricón de mierda.

            ¡Viva la libertad y vivan los maricones! Que vivan las Marlenes Detrich,  los Lorcas, los Wilde, los Platones, ¿los Sócrates?, ¿los Arquelaos?, los Tchaikovskis, los Leonardos da Vinci, los Cernudas, los Molinas (Miguel de), ¿mi médico?, ¿mi abogado?, ¿mi juez?, ¿mis parientes?…

 

                                                                                  Fdo.: Antonio Caparrós Vida

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