Mercedes Pirez: «Los políticos pasan olímpicamente del distrito Este»

21/08/2018

La asociación de vecinos de El Palo, que preside Mercedes Pirez desde hace seis años, es una de las más antiguas del distrito. Por historia (más de 40 años) y por número de asociados (cerca de 400), este colectivo es una voz más que autorizada para llevar a primera línea la queja de uno de los núcleos de población más heterogéneos de la ciudad que sin embargo coincide en un punto: se consideran un «distrito olvidado». Su presidenta, de origen uruguayo y reconvertida en paleña desde hace dos décadas, no pierde sin embargo la esperanza de que «algún día escuchen realmente a los vecinos».

¿Han recibido alguna respuesta por parte del gobierno municipal al último reportaje que publicaba SUR con las quejas unánimes del distrito?

–Ninguna. Supongo que con la cercanía de las elecciones municipales nos van a aparecer con un montón de proyectos que estaban en un cajón para contentar a los vecinos, pero la verdad es que los políticos pasan olímpicamente del distrito Este.

Hablan de «distrito olvidado»

–Efectivamente; y es que además el nuevo concejal responsable, Carlos Conde, no puede hacer magia por mucha buena voluntad que le ponga. Necesita una gran cantidad de dinero para hacer lo que no se ha hecho en estos últimos 30 años.

Además es un distrito en el que hay muchas diferencias sociales entre los barrios, desde El Limonar a La Pelusa…

–Claro que sí. Ten en cuenta que aquí tenemos el extremo de la gente que tiene mucho dinero y otra que se encuentra en una situación opuesta y vive gracias a la caridad de sus padres y abuelos. Es una realidad en toda la ciudad, pero aquí se nota mucho más.

¿Qué les diría entonces a los que hablan del ‘distrito rico’?

–Pues que esas zonas más privilegiadas tienen también sus problemas concretos. Por ejemplo, a Pinares de San Antón no sube ningún autobús de línea, y muchas de las personas que se mudaron allí hace veinte o treinta años ya no pueden conducir. No tienen transporte público a pesar de que también pagan sus impuestos. En el Candado, por otra parte, conviven con una fábrica de cemento que es una incineradora y les cae encima todo lo habido y por haber: tendrán casas muy bonitas, pero una calidad de vida paupérrima. Y lo mismo te puedo decir de otras muchas zonas más pudientes pero que se enfrentan a grandes carencias.

En cualquier caso, las reivindicaciones de los barrios de Málaga Este son bastante similares

–Sí, es que llevamos treinta años sin inversiones reales, y eso es común en todo el distrito. Te pongo el ejemplo de la rehabilitación del paseo marítimo de El Palo y Pedregalejo, que tendría un beneficio no sólo en el barrio, sino en todo el distrito e incluso en la ciudad. Imagina también qué representaría la recuperación de los Baños del Carmen, cuya concesión se ha terminado y los políticos siguen mirando para otro lado; y con un parque en la zona, que es de las pocas áreas verdes que tenemos, que se ha convertido en un aparcamiento donde se cobra dinero a la vista de todo el mundo y con impunidad total. También hemos reivindicado una piscina: en el distrito Este hay piscinas, pero sólo para las personas que se la pueden pagar, y hay otras muchas que la necesitan y no la tienen. Llevamos tres años detrás de ese proyecto, incluso con una moción en el pleno aprobada, y no hacen nada.

«En las zonas más privilegiadas, como Pinares o El Candado, también se enfrentan a muchas carencias»

Antes me hablaba de la cercanía de las elecciones municipales. ¿Tiene alguna esperanza en el año preelectoral?

–La verdad es que ninguna. Me da pena parecer cínica, pero creo que, como siempre, los políticos vendrán aquí con sus promesas y éstas volverán a caer en un cántaro que está roto desde hace años. En cualquier caso, también pienso que soñar es gratis, y no renuncio a la idea de esos proyectos que te decía antes. También a la posibilidad de que se amplíe el centro de salud de El Palo, o que se escuche a los vecinos cuando piden un centro de especialidades con cuarenta camas igual que tiene el Valle del Guadalhorce y que no tengamos que echar 45 minutos en ir al Civil o a Carlos Haya para cualquier cosa… Tener una atención primaria en condiciones es algo fundamental, y en este distrito no la tenemos.

«Imagina qué supondría la recuperación de los Baños del Carmen, pero los políticos siguen mirando para otro lado»

¿Van a hacer de nuevo su propio programa electoral?

–Sí. Lo hacemos siempre que hay elecciones y se lo entregamos a los grupos políticos para que todos vean las reivindicaciones del distrito Este; así saben cuáles son las necesidades reales de los vecinos.

¿Comparte esa creencia generalizada en el distrito de que como el PP siempre gana ahí y piensa que tienen todo hecho no se esmera en cuidar a los votantes?

–Sí, es totalmente verdad (risas). Se lo tienen tan creído que no tienen necesidad de hacer nada porque la gente los sigue votando; y eso es muy triste. También dice muy poco de nosotros mismos.

Vayamos a los proyectos concretos. ¿Se ha puesto ya en marcha la ampliación de la red de baldeo en El Palo?

–Sí, al parecer está funcionando bien. Pero hay un problema: instalan una red de baldeo que es fantástica, pero te vas a pasear por el paseo marítimo y te mueres del olor a pescado podrido que sale de los contenedores, porque siguen sin controlar los horarios de los chiringuitos y los contenedores están asquerosos. Son esas contradicciones que al final hacen que las cosas funcionen a medias.

 

 

«Es un peligro pasear por el paseo marítimo, y tercermundista que ni el Ayuntamiento ni la Junta se pongan de acuerdo» sobre los carriles-bici

Hablando del paseo marítimo, en alguna ocasión se han quejado las asociaciones del distrito que la falta de carril bici terminará por asfixiar la infraestructura hostelera de la zona…

–Totalmente. Es inconcebible que no se hayan hecho los carriles bici. Que vengas desde Antonio Martín hasta los Baños del Carmen sin un carril y que tampoco lo haya en el paseo marítimo de Pedregalejo es una locura. Es un peligro pasear por el paseo marítimo. Todos los veranos nos enfrentamos con lo mismo, y es una vergüenza que las administraciones, ni Ayuntamiento ni Junta de Andalucía, aún no se hayan puesto de acuerdo. Es tercermundista.

Termine con lo positivo. ¿Qué es lo que más le gusta del distrito?

–Es una zona preciosa para vivir a pesar de todos los pesares. Somos unos privilegiados, bajamos desde cualquier parte a la playita y tenemos unas condiciones de vida que no existen en otras zonas de la ciudad. Hay poca densidad de población, salvo excepciones. Sales a pasear y te gusta lo que ves en general, pero también es cierto que hay que seguir reivindicando para que los políticos se dejen de tonterías y miren de una vez para acá