Muchos ladrillos, yeso y creatividad en una nueva edición del Concurso Nacional de Albañilería de La Peña el Palustre

24/09/2018

Este domingo se celebró en la plaza del Padre Ciganda, en el Palo, la edición número 52 del Concurso Nacional de Albañilería organizada por la Peña el Palustre. Se dieron cita al evento 35 cuadrillas conformadas por dos personas, un oficial y un ayudante. Lo característico de este evento es que los participantes no saben lo que van a realizar hasta que da comienzo la prueba. Este año han realizado una figura de cuatro pilares curvos coronados por un anillo. Dado lo complicado de dicha escultura, algunos de los participantes no acabaron sus trabajos, por lo que no puntuaron.

 

Los aspirantes a los 6000 euros del primer premio tuvieron cuatro horas para realizar la figura. Ellos solo podían usar sus herramientas, los materiales los puso la organización. Estos consistieron en ladrillos, yeso, rasilla, palos de madera, para sostener la estructura; y tablas de madera y poliespan. En el resultado final solo pueden quedar los ladrillos, yeso y rasilla.

El jurado ha quedado conformado por el presidente D. Francisco Ortega Ortigosa, el vicepresidente D. Demófilo Peláez Postigo II y siete vocales entre los que se encontraba el ganador del año pasado Manuel Fuentes García, de la provincia de Málaga. Con él se rompió una racha de diez años en los que no ganaba ningún malagueño. Al acto acudieron diferentes personalidades, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, Carlos Conde, Francisco Pomares de PP; Mariano Araujo y Daniel Pérez del PSOE, Eduardo Zorrilla de IU; entre otros muchos que hicieron entregas de los diferentes galardones que otorgaba la Peña.

 

Hubo nueve premios de diferentes cantidades económicas. Del noveno al quinto 250 euros, el cuarto 1000 euros, el tercero 1500 euros, el segundo 2500 euros y para el primero 6000 euros. Los jueces se basaron para la calificación de la figura en la exactitud en el replanteo y la perfección en el acabado. Los vencedores fueron Aleix Planas Hortoneda y Vasile Safta de Vila-Seca (Tarragona). Estos ya han sido campeones en otras tres ocasiones anteriores, en el año 2011, 2014 y 2018. El año que viene no podrán competir porque pasaran a ser miembros del jurado por normas de la competición. «Esta pieza ha sido una de las más difíciles de hacer desde que llevamos participando, pero no ha sido la más difícil. Desde el principio hemos ido paso a paso y sabiendo muy bien lo que teníamos que hacer», aseguró Planas. Valora con mucho la competición. «Ser jurado es una experiencia muy buena porque puedes ver el funcionamiento del jurado y la integridad que tienen los que catalogan las construcciones», confesó el oficial, pero una cosa tiene clara prefieren seguir estando como albañiles antes que jurado. «Somos de bota, no de bata», finalizó el vencedor.