NI PIN NI PON

23/01/2020

Cada vez que la política entra en la escuela lo hace como un elefante en una cacharrería. Y niños y niñas, que no tienen culpa de nada, que ven normal lo que los adultos nos empeñamos en desnaturalizar, son siempre los únicos que pagan.
La escuela es mucho más que el lugar donde aprenden matemáticas, lengua o inglés. La escuela es la oportunidad de crecer en sociedad, de aprender de los otros, de compartir, de dialogar. Es (o debería ser) el lugar donde todos niños y niñas sin excepción tienen la posibilidad de aprender a convivir. Así, el respeto es la base de cualquier interacción entre los seres humanos que comparten sus vidas en este sitio que tantas faltas de respeto soporta de los que deberían cuidarla.

La sociedad que queremos está en las escuelas que tenemos: si en las escuelas no se educa en el diálogo, educaremos gente que no sepa dialogar; si no educamos para la convivencia educaremos personas que no sabrán convivir; si no educamos en la tolerancia y el respeto, educaremos hacia la intolerancia y el desprecio. Menos mal que dentro de la escuela, además de niños y niñas, hay maestros y maestras, que entienden que esta profesión es mucho más que trasvasar conocimientos de una cabeza a otra. Los docentes tenemos en cuenta el factor humano por encima de todo, cada día somos conscientes de la influencia que vamos a tener en la vida de otras personas (aplíquese en política). Trabajamos con ilusión y con rigor y damos lo mejor que tenemos para ayudar a las familias educar a sus hijos. Nuestra profesión no se entiende si no es para eliminar barreras. Nuestro trabajo no tiene sentido si no se educa en la empatía y el respeto.

Un país es sano y madura cuando le da importancia a la educación más allá de las ideologías, no cuando los políticos juegan con ella. Debería estar prohibido que los políticos hablaran de educación sin hablar antes con niños y niñas, con las familias y con los docentes.
La escuela no tiene por qué ser el reflejo de la sociedad, desde la escuela se puede cambiar la sociedad, y maestras y maestros estamos aquí para ayudar a las familias a conseguir que esa sociedad sea más tolerante y respetuosa. ¿Cómo si no se entendería la educación?