¿Santos o tontos? … dixit Iñaki Gabilondo

13/11/2017

porque no tiene visibilidad ni publicidad gastarse la pasta en eso, frente a una carestía que nos amenaza, frente a ese despilfarro caprichoso e indecente , a costa de quienes más salen perjudicados, es decir de los paganos ciudadanos de a pie, porque son los que, redundando, pagan los recibos de a ley, a expensas de que el cambio climático alargue la sequía y, a la postre como último recurso, vayan algunos a recurrir a las procesiones implorando rogativas para que llueva, aunque “aquel cura de pueblo” insistiera en que el “astro no está de llover”, pero se seguirá mostrando resignación, ¡amén!.

En otro orden resulta también que el 40% de los impuestos que deberían pagarse y contribuir a la solidaridad común, en los países más o menos viables, sencillamente no se pagan, se escamotean, se birlan, a través de lo que ahora se llama, alta ingeniería fiscal, a cuentas y a costas burladas de los más ricos y poderosos, de quienes predican ejemplaridad a los pobrecitos de las nóminas y tal y tal, mientras ellos y ellas dejan de pagar, sin retraer de sus inmensas fortunas aquello que ellos y ellas mismas han ido fijando al resto de los pobres diablos que saben que o pagan o andarán “jodidos” de verdad, gracias en definitiva a los mamporreros economistas, abogados y gentecilla de tal laya que saben hacer muy bien el trabajo sucio, tal vez como si fueran lacayos de mucho fuste.

Y sin hacer nada que les justifiue, soltando lastre de “los perillanes” pillados en falta, los muy piratas y muy corsarios, y también muy poderosos, inmensamente poderosos, los amos del mundo, evaden impuestos, en esos “paraísos fiscales” que toleran a la vez que prometen que habrán de tomare las medidas, sin mayores precauciones que las elementales para seguir gozando de sus colosales fortunas.

Con la credibilidad de los paganos de a pie puesta a su servicio, con el 40% de los debidos ingresos perdidos en … los bolsillos de los golfos que nos gobiernan y nos mandan, gracias a nuestros votos, gracias a nuestras adhesiones, mientras señalamos con el dedo acusador a “los antisistemas”, los únicos que denuncian la desvergüenza, mientras apostamos por el “estado real de las cosas”, aunque nos vayan dando … porque somos ¿o santos o tontos?… seguimos sosteniendo el sistema al que acudimos a brevar las migajas que nos sueltan.

Haciéndonos daño entre nosotros, acusándonos de robarnos tan poco que no merecería la pena …

Hoy he leído en la prensa nacional que “un 20% de españoles ya no compra productos catalanes y un 23% se lo están pensando”, y así seguimos haciéndonos daño, sin tocar a los “corruptos” que nos fueron robando descaradamente, desde el mismo poder, con la intención concienzuda de “cargarse” políticamente al inspector jefe de la UDEF, señor Moracho, por atreverse a señalar a Arenas, Trillo, Rato, Rajoy, secretarios generales del PP … como receptores de sobresueldos, mientras el expresidente Aznar no conoce la autocrítica, para qué, si sólo se trataba de el gran emperador que soñó con serlo del país llamado “España saliendo del rincón de la historia”, en tanto vamos repartiendo “culpas de mentirijillas” para ir consolándonos, para ir tranquilizando a los barandas que nos seguirán mangando … y no pagando sus diezmos … tan humillados como de costumbre.

¿Santos o tontos?

Hoy contaba Correa, el de la Gürtel, que una empresa dedicada a la “Porcelana” alquiló un crucero para llevar a los constructores y sus familias más importantes del país para llevarles, gratis total, de Southampon a New York, con estancia en hoteles de gran lujo, porque eran … “muy buenos clientes” … y siempre se había hecho así. Y que él así lo había aprendido. Claro que ahora a él, pobre desgraciado, le tocará pagar la impunidad de sus “beneficiados políticos” … O ¿qué se llegó a creer?