Esta Asociación de vecinos/as, junto con las demás que configuran el Movimiento Ciudadano, son fundamentales para lograr la educación política de los vecinos/as, en cuanto que favorecen la tendencia a que sean ellos mismo protagonistas de la acción reivindicativa.
Las Asociaciones de vecinos/as contribuyen al fomento del tejido social y son imprescindibles para el desarrollo de la democracia.
La Asociación de Vecinos/as de el Palo, se constituye sin animo de lucro, en calidad del interés general y la participación ciudadana, al amparo de los artículos 22 y 51 de la Constitución Española, del 12 del Estatuto de Autonomía de Andalucía y la ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del derecho de Asociación, y demás normativas que le sea de aplicación.
Se regirá por los presente Estatutos, por las normas legales que le sean de aplicación y por los acuerdos adoptados por los Órganos de Gobierno.
La A.VV. de el Palo, es una organización Democrática y de carácter progresistas, que basará sus actuaciones en los principio de democracia interna, participación de los asociados, solidaridad en el conjunto de la sociedad, con plena independencia respeto a los Poderes Públicos y Organizaciones Políticas Económicas y Sociales
Sede de la Asociación en construcción. 1983
Principales fines
de la Asociación
- Defender, fomentar y mejorar los intereses generales y sectoriales de los/as vecino/as como destinatarios finales de la actividades sociales, urbanísticas, culturales, deportivas, educativas, sanitarias, económicas, y promover actividades que vayan dirigidas a la protección de la naturaleza.
- Asumir la representación de los vecinos/as, que voluntariamente soliciten su integración en la Asociación, adoptando resoluciones, que por su importancia afecten a los intereses de los/as de forma individual o colectiva.
- Recoger y servir de cauce de las reivindicaciones del conjunto de los/as vecinos/as para la consecución de una progresiva mejora de la calidad de vida de los/las ciudadanos/as. Fomentando la participación social y la convivencia democrática.
- Canalizar las inquietudes de los/as asociados/as, y hacerlas llegar a los organismo competentes, sin perjuicios de la labor reivindicativa de sus miembros.
- Cumplir y desarrollar los acuerdos emanados de los órganos territoriales de ámbito superior.
- Informar, educar y formar a la vecindad en todas aquellas cuestiones que afecten al interés general. Así como promover iniciativas encaminadas a un consumo responsable, en armonía con el medio ambiente, hacia una protección del entorno.
- Atendiendo a lo dispuesto en la ley 4/97 de la Junta de Andalucía, sobre Prevención y Asistencia en Materia de Droga, es la de llevar a cabo programas que por la especial relevancia tiende a la prevención frente a las drogodependencias y llevar a cabo medidas de carácter general, tendentes a promover el conocimiento y divulgación de los problemas relacionado con el consumo de la drogas y a mejor las condiciones en la calidad de vida de los drogodependientes dentro del marco de colaboración con las instituciones.
- Fomentar entre los/as vecinos/as, el conocimiento de nuestro patrimonio medioambiental así como emprender todas aquellas acciones que tengan por objeto la conservación y el estudio de éste.
- La integración de todos los ámbitos de la sociedad y en especial en lo social, laboral y cultural, de todos/a los/as inmigrantes y/o otras minorías étnicas residentes.
- Fomentar la igualdad entre sexos y evitar cualquier tipo de discriminación por causa de orientación afectivo-sexual y disforia de género, fomentado todo tipo de medidas y programas educativos, sociales, culturales e iniciativas jurídicas tendentes a este fin.
- Reivindicar el derecho de todos/as los ciudadanos/as de participar activamente en la creación y consecución de una sociedad igualitaria.
- Difundir el tratado de la Unión y los derechos y deberes de los-as ciudadanos-as en la Unión Europea, así como colaborar en la ejecución de programas de toda índole encaminado en desarrollar nuestra localidad. Y nuestra plena integración en Europa.
- Para garantizar los fines la Asamblea General aprobara un plan de actividades anual.
- La junta directiva velará para que se cumplan tanto los fines como las actividades realizadas.
Otros fines
de la Asociación
La cultura en El Palo desde la Asociación de Vecinos
¿Quién no conoce a personas muy estudiadas, a veces con títulos universitarios, pero que continuamente nos demuestran “que no tienen dos dedos de luces”?
¿Quién no tiene a un vecino que apenas sabe leer y escribir, pero que sus juicios son claros y sabios?
La forma de entender la cultura la estableció desde el principio la AVV en promover los valores universales, la solidaridad, la justicia, la sensibilidad con los demás, la igualdad de oportunidades, el saber desenvolverse en la vida, el tener todos cubiertas las necesidades mas importantes y el saberse miembros de la gran familia que es la humanidad.
Se consideraba prioritario alejarse del “circo social”, del cliché de folclore vestido de lunares, de las ferias y fiestas donde se pavonean los mas pudientes, en las que se muestra a los de mejor imagen, a la reina de las fiestas mas guapa. Había que dar la espalda a ritos y costumbres rancias, a individualismos exacerbados, a reproducciones de una sociedad rígida, excluyente y jerarquizada. Para acercarse a fomentar el encuentro de todos los vecinos, a ser capaces de comprender puntos de vista diferentes, a abrirnos a unos artes distintos, a considerar que todos tenemos dignidad y derecho al respeto.
En 1.980, El Palo tenia 20.158 habitantes. Cinco años después de reinstaurada la democracia el 26,1% de los vecinos de l barrio eran analfabetos profundos sin ni siquiera saber ni leer ni escribir; otro 39,9% no conseguía acabar la educación primaria (estos porcentajes se elevaba en la zona de la Playa al 32,2% y al 56,5%). Solo el 2,4% tenía estudios superiores.
Una gran parte de la población de aquella época no sabia ni leer ni escribir, y mucho más de la mitad de sus vecinos no alcanzaba el nivel de educación primaria. Los colegios públicos eran muy deficitarios, con muy pocas plazas, y el Colegio Vázquez Otero junto a las viviendas protegidas ni siquiera tenía un patio de recreo adecuado.
En este contexto, el primer gobierno de la reciente democracia, siendo presidente Adolfo Suarez decretó una actuación urgente para construir nuevos centros escolares en Andalucía. Los llamados PUA (Plan de Urgencia de Andalucía) por el que se construyó en nuestro barrio el Colegio PUA “Jorge Guillén”. Poco antes, hacia 1965, se había construido el Colegio Gutiérrez Mata, alcanzando ambos un gran prestigio en la educación que impartían gracias a un profesorado joven, audaz y comprometido.
Desde la AVV se pidió el cierre del Colegio Vázquez Otero, por no reunir las condiciones mínimas, resultando por ello discriminados sus propios alumnos, que ¿cómo no? correspondían a familias humildes de las viviendas protegidas. Cuando años mas tarde se pudo construir el Colegio Miguel Hernández en Playa Virginia, la mayor parte de alumnos del colegio Vázquez Otero pasaron al mismo, quedando el Colegio clausurado destinado a la educación de adultos y posteriormente a sede del Conservatorio de Música.
El Colegio San Estanislao, dedicado en el anterior régimen a la formación de élites nacionales, pasó posteriormente a abrirse a los alumnos del barrio.
El Colegio ICET, también de los jesuitas, ubicado en la playa, cerca del Restaurante Casa Pedro, volcado desde siempre a la formación profesional de chavales principalmente de la playa, de las protegidas y del núcleo mas popular de El Palo, formó a un número muy elevado de alumnos instruyéndolos en la mejor capacitación profesional. Gran parte de profesionales muy cualificados salieron de sus aulas e hicieron grandes aportaciones al desarrollo de la vida social del barrio. Aun hoy conserva una prestigiosa asociación de antiguos alumnos en pleno funcionamiento.
Desde todos los colegios, e incluso desde colectivos parroquiales y sociales se prestaron ayuda para enseñar las letras mas básicas a aquellas personas que no sabían leer y escribir.
Se crearon guarderías infantiles para que las madres pudieran dejar a sus hijos y acceder a trabajos remunerados: La de Villafuerte de Cáritas; La de San José junto al colegio Gutiérrez Mata de las monjas de la Asunción y la de la Cooperativa Las Angustias impulsada por el párroco de la iglesia San Juan de la Cruz que estuvo atendida por las monjas Reparadoras.
Especial esfuerzo han realizado un grupo de personas que durante mas de 30 años, y aun continúan hoy, se han dedicado a ayudar e instruir a los jóvenes de Las Cuevas: personal de Cáritas, agrupación San Juan Bosco, monjas de la Asunción y otros voluntarios.
Con todos estos esfuerzos, en pocos años se transformó radicalmente los conocimientos de la población paleña. Se erradicó completamente el analfabetismo. Todos los escolares tenían plazas en colegios dignos y se amplió la edad de escolarización por debajo de la EGB, atendiendo casi completamente a los niños de 3,4 y 5 años, y en las guarderías incluso por debajo de esa franja de edad.
Desde los últimos años de la dictadura germinaron movimientos culturales que pretendieron fomentar el espíritu crítico y llevar la cultura a todos los vecinos. Se crearon dos teleclubs: Uno en la guardería Kindergarten en Miraflores de El Palo y otro en la Plaza Fray Leopoldo promovido por el sacerdote Miguel León de la parroquia de San Juan de la Cruz. En este último concurrieron gran parte de los espíritus mas inquietos de aquella época, muchos de ellos formados en el ICET de la mano de Alfonso Carlos Comín, el padre Casares y Jose Mauriño, con otros jesuitas comprometidos con las clases mas populares. Allí se reunieron personas independientes, con otras de los gérmenes de los incipientes partidos políticos (en aquellas fechas aun clandestinos) articulados muchos de ellos alrededor del partido Comunista (Bandera Roja, Partido de los Trabajadores, ORT, PCPE…) y de la Iglesia más vanguardista (Hoac, Joc,Vanguardia Obrera….). Todos ellos se unieron para trabajar en los temas culturales del barrio.
En 1974 se crea un “Aula de Cultura” para alfabetización en el Colegio San Estanislao.
En este potente y efervescente trabajo por la cultura, consiguieron traer espectáculos de gran calidad a nuestra barriada: Teatro de la Cuadra de Sevilla con el espectáculo “El Quejio”, actuación de “Camelamos Naquerar” o un jovencísimo Carlos Cano al que por aquellas fechas nadie conocía, que cantó en directo y sin micrófono en el Salón de Actos del Icet. El flamenco también estuvo presente, con ENRIQUE MORENTE, en el patio interior del colegio I,C,E,T.
Todos estos espectáculos se ofrecían de forma gratuita a un público que no tenía recursos para gastarlos en espectáculos.
El despliegue del trabajo de la Asociación en este campo se articuló sobre varios ejes:
- Alfabetización para enseñar a leer y a escribir a los que no sabían.
- Espectáculos sobre la explotación a la que estaban sometidos los trabajadores. Destacando los derechos de todos los vecinos a los servicios públicos, al agua, al saneamiento, al alumbrado, a los viales, al trabajo y a la vivienda.
- Fomentar las formas de dialogo y toma de decisiones colectivas, implantando las asambleas como marco en el que definir reivindicaciones, debatir temas y elegir la forma de resolverlos. El método para mostrar posiciones era la “votación a mano alzada”, aunque se procuraba llegar a acuerdos por consenso.
- Huir de folclores, clichés culturales y de los tópicos, para centrarse en un tipo de cultura que formara y nos hiciera libres.
- Impulsar la lucha por la liberación e igualdad de derechos de la Mujer. Se creó una vocalía exclusiva para este tema: La Vocalía de la Mujer.
- Poner en valor una educación más igualitaria. Se organizaron actos para cambiar a los más pequeños sus juguetes bélicos o sexistas por otros más pacíficos y que fomentaran roles de género similares.
- Fomentar el Deporte no competitivo.
- Estudiar, difundir y disfrutar del Cante Flamenco.
En 1980 se crean en la Asociación de Vecinos de El Palo “Las Semanas Culturales”, como alternativas al folklore de las ferias tradicionales, llenas de bares, trajes de lunares, elecciones de Reina de Fiestas…
Estas Semanas Culturales se celebran ininterrumpidamente hasta 2002, estableciéndose en la semana anterior a la noche de San Juan, para terminar esa misma noche del solsticio. Estas semanas se llenan de exposiciones (pintura, fotografía, artesanía popular), charlas, reconocimiento a personajes populares, teatro y cante. Por allí pasaron la fotógrafa Pura Barranco; los poetas Pepe Porras, Juan Manuel Calvo y Miguel Gómez Quintana; los pintores Pepe Bornoy, Jorge Lindel y Dámaso Ruano; los cantaores Curro, Antonio Román, Pepe Román y el cantautor Manolo Guirado. Todos ellos ofrecieron de forma generosa y gratuita lo mejor de su arte para sus vecinos.
El espectáculo de mayor rango fue la actuación del Lebrijano y la orquesta Andalusí en el campo de futbol del colegio ICET con el patrocinio de la Diputación Provincial, al frente de cuya área de cultura estaba Pilar Oriente. También destacó el “homenaje al Mediterráneo impulsado por el pintor Rafael Carmona.
El último día de estas semanas culturales, en la noche de San Juan, se quemaban “los júas” (2). La AVV participaba construyendo el suyo que se dedicaba a temas sensibles y sociales de actualidad: Se quemaron en la hoguera “la guerra”, “el capitalismo salvaje”, “el paro”, “el odio a los emigrantes”, “la contaminación de las playas”, e incluso a un “concejal de urbanismo” que no cumplió con lo acordado.
Otro tema preferente de esta cultura fue promocionar el deporte no competitivo, instaurando “24 horas ininterrumpidas de partidos de futbol” y las “12 horas de baloncesto” .
Se tuvo conocimiento que en Madrid se habían pintado grandes murales sobre paredes medianeras de edificios.
Aquí se pensó que en nuestro barrio también podrían pintarse aquellas grandes medianerías que estaban desnudas, presentaban buena visión desde la calle y que por el desarrollo urbanístico de las casas colindantes estarían bastante tiempo sin cubrir. Eran muestras de un arte que podía ser efímero, pero que embellecería nuestro barrio, y que sacaba el arte a la calle poniéndolo delante de los ojos de los que transitaban por la misma. Era el concepto del Museo abierto, al aire libre.
Se optó por el arte mas vanguardista y por artistas locales, contando con la dirección para este proyecto del arquitecto Carlos Hernández Pezzi, del pintor Dámaso Ruano y del experto en Bellas Artes Isidoro Coloma.
Se localizaron las paredes externas medianeras que tenían mejor visión desde las calles más concurridas: Tres en la Avenida de Salvador Allende y una en calle Mar.
Había que superar muchas dificultades: conseguir los permisos de los propietarios de los edificios, seleccionar a los artistas, decidir cuál sería la pintura y el tratamiento de fachada que garantizara la mayor durabilidad, ver que artesano trasladaría los cuadros a las paredes, y la más compleja de todas: Como la AVV no tenía recursos, el proceso debería ser casi completamente gratuito y con los mínimos gastos. Se consiguió que los asesores y artistas donaran su trabajo y su obra y que los gastos de pintura, andamiaje y del artesano fueran patrocinados por Colegios Profesionales (De Arquitectos, De Arquitectos Técnicos, De Ingenieros de Caminos y de…)
Se eligieron cuidadosamente a los artistas, cada uno de los cuales propuso su obra. Trasladar los cuadros a la pared corrió a cargo de un trabajador que pintaba paredes con gotelé, pero que era un auténtico genio: Pepe Canela.
El barrio se transformó en un museo al aire libre con cuatro enormes murales (de unos 20m. de altura por unos 8 m de ancho) que embellecieron el entorno y asombraron por la forma en que se gestionaron. Tuvieron gran difusión en los medios e incluso muchos años después pudimos verlos reflejados en un artículo en la revista de aviación Vueling.
Mural de Dámaso Ruano en la plaza de Matías Rodríguez; mural de Pepa Caballero en Avda. Salvador Allende…, el de Paco del Pino en calle Mar y el de Joaquín Lobato en avda. Salvador Allende….
A día de hoy se han perdido los murales de Joaquín Lobato porque lo borró el propietario del edificio y el de Paco del Pino por problemas de conservación de la pared. Se han mantenido casi inalterables, después de mas de 40 años, el de Dámaso Ruano y el de Pepa Caballero.
El Palo es un barrio que en su núcleo central soporta densidades inhumanas originadas por una legislación urbanística que solo autorizaba construcción de viviendas principalmente en bloques cerrados, sin reservar las necesarias zonas verdes o zonas de equipamiento (guarderías, colegios, edificios públicos o sociales).
Desde la AVV y a petición de los alumnos del Instituto de El Palo de la asignatura de Geografía que impartía el profesor Antonio Cañavate, se establece como prioridad la lucha por las zonas verdes, plazas y zonas de equipamiento porque eran absolutamente imprescindibles para la vida comunitaria y la comunicación presencial. Las plazas son el mejor lugar donde encontrarse los vecinos, charlar, relacionarse, jugar, hacer ejercicio o divertirse. Un barrio sin espacios públicos abiertos condena a sus ocupantes al aislamiento y a vivir encerrados en sus viviendas. Y aunque estas plazas no pueden ser grandes por lo colmatado del núcleo del Palo, al menos si podían ser numerosas y estar bien repartidas en la trama urbana.
También forma parte de esta cultura promocionar las guarderías infantiles, más colegios, y más zonas deportivas.
En esta misma línea de cultura destaca la relación con la naturaleza, a través de las arboledas en nuestras calles. Arboledas que además de oxígeno y sombra nos llenan periódicamente de colores, perfumes y flores. Se rescató una antigua tradición interrumpida muchos años, por la cual cada año se arbolaba una calle del barrio. La AVV la reinstauró. Se solicitaban los árboles, los aportaban los servicios municipales y los plantaban y cuidaban nuestros vecinos y sus hijos.
Se plantaron árboles en Avenida Salvador Allende; Calles Antofagasta, Martínez Falero, Aljofaina, Carretera de Almería, Carretera de Olías; en la zona de la Cooperativa de viviendas Nuestra Señora de las Angustias; y en el Parque de Pinares de San Antón junto al Camino de San Antón.
- La AVV crea desde sus inicios una Vocalía de Flamenco para disfrutar, estudiar, exponer y difundir el cante, el toque o el baile flamenco.
A través de reuniones, conferencias, tertulias, cursos, exposiciones, estudios de su historia, sociología y antropología, se ha apoyado y dado difusión a este arte tan enraizado en nuestro barrio.
Se editaron tres libros sobre flamenco:
- El Niño de las Moras: entre el Mar y el campo, de Miguel López Castro y Manuel Ternero Lupiáñez.
- Gitanillo de Vélez: Gran gitano como sus rasgos negros, de Miguel López Castro y Manuel López García.
- Adolfo El Cuchillero, de Miguel López Castro y Manuel López García.
Se han impartido cursos con profesores, ponentes y artistas de la talla de Miguel López Castro, Eusebio Rioja, Rosi de Alba, Pepito Vargas, Gema Garcia, Susana Trujillo, Antonio Soto, Gabriel Cabrera, Chaparro de Málaga, Antonio Martin Perea, Dani Pons, Gitanillo de Vélez, Javier Chamizo, Antonio de Canillas y Cándido de Málaga.
Merecieron especial atención el estudio y defensa del cante por excelencia de los marengos: el jabegote.
Los actos centrales de la vocalía, han sido cada año, los “Festivales de Flamenco” de extraordinario prestigio, que han aglutinado en su organización a las peñas y principales entidades de la barriada. Empezaron a celebrarse en el Colegio María Auxiliadora para pasar después al auditórium Curro Román en Playa Virginia. Hoy están reconocidos como uno de los Festivales de Flamenco destacados en Andalucía.
Como medio de comunicación y transmisión de cultura del barrio, se editó un boletín de noticias “El Copo” que salió a la calle entre 1980 y 1997. Distribuido mensualmente, de forma totalmente gratuita, en una mesita que se situaba generalmente frente a la Iglesia de las Angustias. El Consejo de Redacción, redactores, fotógrafos, enmaquetadores y repartidores, todos ofrecieron su trabajo sin cobrar nunca nada a cambio, como un compromiso con el barrio.
Durante aquellos años, fue la voz crítica y libre que llevó a los vecinos noticias, reivindicaciones, apoyo a las zonas mas deprimidas, lucha contra la especulación del suelo, defensa de valores ecologistas, igualdad de derechos entre mujeres y hombres, salud y enseñanza públicas, críticas libres y directas a las administraciones con independencia de su color, y muy especialmente la defensa del interés público frente a los grupos privilegiados que atentaban contra el. Fue un periódico libre, veraz e independiente, que constituye hoy una de las mejores fuentes de estudio de nuestro barrio en aquellos años.
Además de los tres libros citados en el apartado anterior, también se editaron dos publicaciones más:
- Matías Rodríguez. Recuerdos de un hombre de El Palo
- 40 años caminando juntos
Desde 2014 se inicia “El Festival de Cortos” para acercar la creación de este tipo de cintas cinematográficas al público. Se ha alcanzado un alto grado de excelencia, con reconocimiento incluso fuera de nuestra provincia. En el 2022 se ha presentado su 8ª edición, proyectándose fuera de las cintas a concurso, “El Muro de las Cuevas” del director Javier Gómez Bello.
