Cerca de 500 personas participan en la Marcha Litoral que ha partido de Pedregalejo y terminado en El Palo. Los vecinos reclaman que los dos barrios sean declarados zona tensionada, para frenar la masificación turística y la presión inmobiliaria
«El Palo no se vende»y «Pedregalejo para vivir, no para sobrevivir», han sido dos de los lemas más coreados este sábado en la Marcha Litoral convocada por la plataforma Málaga para Vivir, en la que han participado unas 500 personas de todas las edades, incluidas familias con niños.
Los manifestantes han reclamado que estos dos barrios del litoral de Málaga Este, los dos que más jóvenes expulsan de toda la ciudad por los altos precios de los alquileres y la falta de viviendas, sean declarados «zona tensionada», para frenar la masificación turística y la presión inmobiliaria, subrayó a este diario Antonio Medina, de Málaga para Vivir.

Los manifestantes, en la pasarela del arroyo Jaboneros, en el arranque de la manifestación. / Gregorio Marrero
La manifestación, que partió de la plaza de las Palmeras, en Pedregalejo, recorrió todo el paseo marítimo del Palo y regresó por calle Bolivia, hasta la plaza del Niño de las Moras, donde se encuentra la sede de la Asociación de Vecinos de El Palo.
Durante la marcha también se escucharon críticas tanto al Gobierno central («Gobierno progresista, cómplice rentista») como al alcalde de Málaga, («Dónde está Paquito, Paquito dónde está, Paquito está vendiendo lo que queda de ciudad»).

Otro momento de la manifestación de los vecinos de El Palo y Pedregalejo. / Gregorio Marrero
La identidad de El Palo
El vocal de este colectivo vecinal, Rodrigo Muñoz, en declaraciones a La Opinión, manifestó la «preocupación» de la asociación de vecinos, por las obras del nuevo paseo marítimo de El Palo, por si terminan siendo parecidas «a las obras del paseo marítimo de Pedregalejo«, que han levantado una gran contestación vecinal.
Rodrigo Muñoz criticó que el Ayuntamiento «haya empezado la casa por el tejado», presentado primero el proyecto de nuevo paseo marítimo, y luego manteniendo reuniones con los vecinos para posibles cambios, cuando a su juicio tenía que haberse hecho al revés.

La manifestación de vecinos que recorrió El Palo, a su paso por la pasarela del arroyo Jaboneros. / Gregorio Marrero
Pero la gran preocupación del colectivo vecinal, subrayó, es que el paseo marítimo nuevo sea la puerta de entrada de un gran cambio que expulse a los vecinos.
«Por cuestión de trabajo, yo he vivido la transformación que tuvo otro barrio de pescadores como La Carihuela, que era un barrio de pescadores. No queremos un barrio sin vecinos, lleno de apartamentos y locales para el turismo, como ha pasado en La Carihuela», subrayó.
A este respecto, el catedrático de la UMA, Matías Mérida, que también participó en la marcha, alertó de que está en marcha la «pérdida de identidad de dos núcleos de pescadores como El Palo y Pedregalejo», por una gentrificación y un «cambio de modelo» que expulsa a los vecinos, con lo que la pérdida de identidad es doble: «social y económica».

Uno de los carteles de la manifestación por el paseo marítimo de El Palo. / A.V.
En esta línea, Ernesto Serrano, de la Asamblea de la Juventud de El Palo, alertó de los planes municipales de «descongestión turística del Centro», que ya proyectan un aumento de los flujos turísticos en El Palo, de la mano de la reforma del paseo marítimo, lo que en su opinión conllevará más presión turística e inmobiliaria, por lo que abogó por una «planificación social y no mercantil».
«El barrio se revaloriza como producto de guiris e inversores»
Al término de la manifestación, en la plaza del Niño de las Moras, varios dirigentes vecinales leyeron un manifiesto en el que criticaron la política del Ayuntamiento de Málaga y la Junta de Andalucía, por ceder «cada vez más espacio público a intereses comerciales privados», en una estrategia de promoción turística que provoca que los vecinos «no podemos asumir el coste de vivir aquí y muchos se ven obligados irse, mientras el barrio se revaloriza como producto de guiris e inversores».

Los manifestantes han recorrido el paseo marítimo de El Palo. / Gregorio Marrero
Los vecinos alertan de que este modelo de ciudad está destruyendo la «identidad colectiva»; pero también se reivindican porque se le puede «plantar cara».
Fuente: La Opinión de Málaga.
Autor: Alfonso Vázquez
